Su empresa paga un canon mensual por equipo, definido según el volumen de copias que realmente necesita. Ese volumen lo medimos antes de cotizar, no lo estimamos.
Si su empresa tiene sedes en varias de estas ciudades, el servicio se maneja bajo un mismo contrato y una misma factura.
Antes de cotizar medimos su volumen real de copias. De ahí sale el canon, y no de una estimación.